Mi libro ya a la venta: Pinceladas de sentimientos. Relatos de duelo.

“Pinceladas de Sentimientos. Relatos de duelo”, es un libro lleno de amor. El amor que he puesto en cada línea escrita, en cada detalle, en las experiencias que laten dentro y las que, inspiradas en ellas, podría seguir escribiendo. Por supuesto este libro también simboliza amor, el amor que espero que lata en cada corazón que lea estas humildes pinceladas.

A través de los relatos os muestro 6 experiencias distintas de cómo afrontan distintas personas la pérdida de un ser querido. La pérdida gestacional, el fallecimiento de un padre, la ruptura de pareja, muerte por suicidio, la transformación después del dolor de la pérdida de una madre, etc. son algunas de las experiencias que os vais a encontrar.
Detrás de cada relato tienes hojas en blanco, tu “espacio creativo” en el que te animo a expresar las emociones que el relato te provoque. Lo que te resuena, moviliza, agita, lo que…

Hay sufrimiento en nuestras vidas y muchas veces miramos a otro lado, dulcificamos nuestra existencia y la de los demás para distanciarnos del dolor que nos provoca. Anestesiamos nuestro corazón para no sentir, callamos nuestras voces para no escucharnos, ahogamos el deseo para no actuar. Con estos relatos quiero romper con el silencio, la distancia, el olvido. Yo siento, me emociono y precisamente eso es lo que busco, emocionarte a ti.

Con estos relatos quiero acompañarte si has sufrido alguna de estas pérdidas. Quiero que tu camino sea menos solitario y por ello le muestro tu dolor al mundo. De esta forma creo que más personas serán conscientes de las sombras que tiene tu camino y quizás más corazones vibren generosos, decidiendo acompañarte y alumbrar tus pasos.

También quiero con estos relatos ir mucho más allá del dolor de la pérdida. Quiero reflejar la inmensa luz y la esperanza que albergan estos momentos. Mostrar la belleza que se esconde detrás del sufrimiento, la esperanza que se nutre del dolor y se transforma en poder y nuevas energías y la alegría que brota tras esa mirada que despierta cuando hemos vaciado nuestras lágrimas, golpeado nuestra rabia y tiritado nuestro miedo. Cuando hemos encontrado unos brazos amorosos que nos han sostenido, palabras que nos han acariciado y que nos han dado permiso para sentir. Cuando al pasar el tiempo podemos comprender, aceptar, perdonar, perdonarnos y finalmente seguimos caminando con ese bagaje que nos transforma. Caminamos siendo  personas distintas, con cicatrices pero más sabias y más humanas.

Soy una mujer soñadora, comprometida y solidaria, con vocación de justicia, con un deseo profundo de abolir la soledad. Este libro es de alguna manera todo esto, es un pequeño espacio de libertad y amor, una forma de mostrar el dolor y también el antídoto que forma parte del poder transformador y de ayuda que todos poseemos, el amor.  Este libro es una semilla que puede brotar en tu corazón y dar lugar a un mundo en el que tejamos redes de apoyo y de respeto, con un contacto cercano y amoroso en el que poder permitirnos mostrar nuestras debilidades y fortalezas, y donde podamos transformar y transformarnos en una sociedad más feliz.

Puedes leer los relatos como quieras, todos seguidos o dejándolos reposar, poco a poco, de uno en uno, permitiendo que cada una de las experiencias se apodere de ti.

Deseando que muchos corazones doloridos se sientan abrazados con mis palabras.

Un abrazo

Marta Gómez de la Vega Martínez

 

Si os gusta mi propuesta podéis adquirir el libro en

http://pinceladasdesentimientos1.tictail.com/

Yo personalmente os lo envío lo antes posible.

Poco a poco iré buscando puntos de venta físicos en distintas ciudades de España. De momento lo puedes adquirir en

Madrid:

Editorial Niño Libre. Instituto Galene de Psicoterapia. Calle Alba 17, 28043.

Murcia:

Instituto Galene Murcia. Saavedra Fajardo 13, entresuelo B, 30001 Murcia.

Cooperativa Itaca. Calle Mariano Vergara 6, Murcia

Entrevista a Marta Gómez de la Vega. Experta en acoso laboral

Entrevista publicada originalmente el 26 de abril de 20016 en la Asociación PRIDICAM Mobbing Madrid.

directora

 

Entrevistamos a Marta Gómez de la Vega. Psicóloga y Psicoterapeuta,  directora del Instituto Galene Murcia y actual presidenta de APHICE, la Asociación de Psicoterapia Humanista Integrativa y Counselling de España.

 

 

Hablemos de acoso…

El acoso es un problema que, desgraciadamente, va en aumento en nuestra sociedad. El objetivo de mi trabajo es primero crear consciencia sobre el problema y trabajar con aquellas personas que lo necesiten para acompañarles a superar su situación. En una situación de precariedad laboral, existen malos jefes con malas prácticas de autoridad y muchas veces eso hace que aguantemos ciertas conductas y que las normalicemos, cuando no deberían permitirse. Un punto fundamental es que aprendamos la diferencia entre lo que es una vulneración de nuestros derechos laborales, que es lo más habitual, y lo que es acoso. Para que haya acoso laboral tiene que haber un hostigamiento; un maltrato verbal o modal, continuado y que persiste en el tiempo – al menos seis meses – y que como objetivo tiene el que la persona abandone su puesto de trabajo. Podríamos estar viviendo un ambiente tóxico, haber mal clima laboral y será lícito que nos quejemos, sintamos malestar, pero el abordaje será distinto al del acoso laboral. Es muy importante que sepamos lo que estamos sufriendo, que tenemos derecho a decir lo que está pasando; que no es que aguante poco, que sea débil, no es que esté confundida, que no aguante presión. No, lo que pasa es que hay presiones y cosas que te hacen aguantar que no tendríamos que soportar.

¿Qué te motivó a trabajar con personas que sufren o han sufrido acoso?

Mi experiencia.

Fue mi experiencia personal sufriendo acoso laboral lo que me impulsó a especializarme y enfocarme en personas que podrían estar sufriendo situaciones como la mía. Considero que por encima de mi formación y experiencia como terapeuta, es precisamente mi proceso de acoso superado  lo que me permite ponerme frente a otra persona y ser prueba de que todo va a estar bien, de que por duro que sea el proceso que van a pasar, están acompañados/as, estoy ahí para ellos.

¿Cómo se supera una situación de acoso?

Con acompañamiento. Me decidí a acompañar a personas que sufren acoso laboral porque sé la tremenda soledad que las personas afectadas viven. Los/as compañeros/as que se apartan o no te apoyan, familia, pareja, amistades que te ven sufrir, enfermar y no entienden por qué te pasa. Sindicatos que no tienen protocolos efectivos de ayuda, médicos, abogados, que no tienen una visión integral del sufrimiento total de la persona, etc. Yo acompaño a las personas para que no estén solas. Les ofrezco todo mi bagaje profesional, personal, todo mi calor y entendimiento para así sentirse seguras y entonces poder abordar un trabajo terapéutico eficaz pues antes de nada la persona necesita acompañamiento, aceptación, comprensión, respeto, validación para poder vencer el miedo y permitirse afrontar su dolor.

¿Cómo describirías tu trabajo sobre acoso? 

Trabajo desde un enfoque de Psicoterapia Humanista Integrativo, esto es una terapia que se basa sobre todo en la relación, en el vínculo afectivo sólido, estable y seguro que nos permite ¨hacer con miedo lo que antes no se hacía por miedo¨. En nuestra forma de trabajo, ofrecemos a las personas lo que necesitan en función del problema que están experimentando y sus características personales. Nos centramos en el problema y las dificultades en el presente, pero vemos también la conexión que éstas pueden tener con historias de su pasado. A veces lo que vivimos en el pasado, interfiere con nuestro momento actual y si podemos identificarlo, podremos tomar nuevas decisiones y cambiar nuestra vida. Entre cambios pequeños, todo va mejorando.

¿Porqué contar contigo?

Es importante dejar claro que no TIENEN QUE venir conmigo. Lo importante es que cualquier persona que esté sufriendo acoso de cualquier tipo, se sienta en libertad de pedir ayuda, de buscar a alguien que pueda acompañarle. Es un proceso duro y el acompañamiento como te dije, es clave. Yo les ofrezco mi libro de manera gratuita para que puedan tener acceso a la información y tomar la decisión que sea mejor para ellos/as. Dicho esto, me gustaría dejar claras las herramientas con las que yo cuento para el acompañamiento en esta situación. Además de lo que mencioné sobre mi experiencia personal y profesional en acoso, soy Psicóloga-Psicoterapeuta acreditada, especializada en trauma. Pongo al servicio de las personas que atiendo toda mi presencia, empatía y escucha; además de técnicas innovadoras de reprocesamiento cerebral, como el brainspotting, que acelera cualitativamente la ¨curación¨ de la persona. Trabajo de manera presencial en el Instituto Galene Murcia y también tengo programas de acompañamiento online, cada persona necesita cosas distintas y creo que podemos ofrecérselas.

Describe el proceso con el que tú trabajas el acoso…

Lo primero para mí es acompañar a la persona a que sea consciente del proceso de acoso que está viviendo. Es importante también que la persona conozca la personalidad de los/as acosadores/as. Saber qué podemos esperar de ellos (anticiparnos) y cómo interpretar los hechos. Muchas veces la persona intenta hacer de todo para no ser acosado y lo que hay que hacer es entender por qué estamos siendo acosados, más que intentar evitarlo. Cuando lo comprendemos, entonces podemos poner en marcha otras estrategias distintas a las que habitualmente practicamos y que nos llevan, en vez de a alejarnos del acoso, a perpetuarlo. Un tema importante es revisar esas experiencias y creencias que tenemos sobre nosotros/as mismos/as y que son las que hacen que nos enganchemos. Revisamos las historias, los aprendizajes, cuestiones como el complacer al otro, el ser fuerte y asumir mucha responsabilidad, el no poner límites. Son creencias y conductas que nosotros desarrollamos en base a nuestros aprendizajes vitales y que nos llevan a relacionarnos de una forma determinada con la gente. El entorno de trabajo es un entorno más, en el que repetimos esos esquemas aprendidos. Y centrar el trabajo, además de en los hechos y nuestros pensamientos, en las emociones que experimentamos con cada situación. En estos casos podemos sentir miedo, tristeza, vergüenza, culpa, rabia; todas las emociones que son muy normales y muy frecuentes, si no las expresamos, pueden quedarse enquistadas, por eso en un espacio protegido, buscamos darle salida. Un aspecto fundamental en la superación del acoso es poder gestionar y expresar emociones. El trabajo además, nos permite encontrar aquello de lo que somos responsables, porque está claro que la persona no es responsable de recibir el acoso, pero sí somos responsables de solucionar el sufrimiento que nos genera.

¿Cómo ponerse en contacto contigo?

Si quieres venir a nuestro centro en Murcia, me encontrarás en: Calle Saavedra Fajardo nº 13. Entresuelo B.

Nuestro teléfono es: 666 215 807 Nuestro correo electrónico: instituto@galenemurcia.es Podéis encontrar el libro de acoso gratuito y toda la información sobre nuestro trabajo, datos de contacto, etc. en http://www.galenemurcia.es

Al encuentro de tu niño/a interior. SanARTE, emocionARTE y amARTE

Nuestros problemas en la actualidad están relacionados con nuestras experiencias vitales de la infancia. En nuestro pasado tomamos decisiones, desarrollamos pensamientos y conductas que van conformando nuestra estrategia de adaptación al mundo que nos rodea. Estrategia que perseguía la obtención de esas necesidades que no eran satisfechas por nuestro entorno próximo, normalmente nuestras figuras parentales.

Nuestras experiencias en la infancia y esa estrategia desarrollada, seamos o no conscientes, van marcando de forma indudable nuestra acción en el presente. La experiencia vivida hoy estará condicionada por  la experiencia dolorosa del pasado, que no ha sido resuelta e integrada, de una forma positiva. Esa experiencia dolorosa normalmente suele estar asociada a necesidades insatisfechas de afecto, de reconocimiento y de protección. No hace falta que nos abandonen o maltraten para no sentirnos lo suficiente tenidos en cuenta. El niño/a, en función de sus necesidades y de cómo sean respondidas irá desarrollando creencias sobre el mundo y sobre sí mismo. Creencias que irán influyendo también en el desarrollo de su mundo emocional (alegría, tristeza, amor, miedo, poder o rabia)

Vamos creciendo pero esas experiencias pasadas han dejado su influencia en nosotros/as en distinta medida, en función de la carga emocional con la que se haya asociado. Si la emoción fue intensa y no se gestionó adecuadamente queda bloqueada y “activa”.  Una situación en la que, de algún modo,  nos sintamos en peligro (estresor) esa “huella emocional” que permanecía latente se activará nuevamente. Es cuando decimos que nuestro  “yo niño ” actúa. Somos nosotros/as actuando en el presente con la estrategia que nuestro niño/a desarrolló y ejecutó en el pasado.

Voy a poneros un ejemplo muy claro y que es muy recurrente  para intentar ilustrar esto que os he dicho:

“Una persona que no sabe poner límites, que siempre está de acuerdo con todo, nunca propone ningún plan porque todo le parece bien, etc. Si algún día su pareja le fuerza a posicionarse porque está cansado/a de siempre pensar planes y proponer cosas esta persona se siente mal, indecisa y estresada. Realmente vivirá con angustia tener que elegir, ¿se equivocará en la elección?, ¿le gustará a la otra persona? ¿si no le gusta se enfadará? ¿qué pasa si piensa que es aburrida? ¿la/le dejará? este tipo de pensamientos llevarán a ir aumentando la carga emocional ante la situación de elegir un plan.”

En este caso, quien está actuando no es la parte adulta de la persona, esa parte que sería capaz de pensar alternativas, valorar lo que le gusta a él o ella, lo que le gusta a su pareja, los planes recientes, lo que hace tiempo que no hacen, etc. y tomaría una decisión sin más complicaciones. En este caso, ante esa reacción podremos decir que está actuando la parte niño/a de la persona, esa parte que en su día recibía mensajes negativos ante las cosas que decidía o hacía (no eres bueno, eres muy travieso, siempre que haces algo la lías) o ese niño/a que aprendió que era bueno hacer todo lo que su papá y mamá querían porque así estaban contentos y además como siempre estaban muy cansados si ese niño era bueno y complaciente pues quizás papá y mamá le dieran algún premio (un beso, una caricia, un cuento, una alabanza, incluso con mucha suerte un paseo agarrados de la mano). Es más… si ese niño era bueno y complaciente, siempre acataba normas y hacía lo que los otros querían seguramente no habría peligro de que papá y mamá se fueran. Pasaban tantas horas fuera de casa que el niño/a algunas veces dudaba de si volverían…¿y si algún día no vuelven? Tendré que ser bueno, no vaya a ser que se enfaden y se marchen…y me quede solo… ¿qué será de mi si me quedo sólo? Mejor ser bueno, no dar problemas, no quejarse, no opinar…

En este innovador taller integraremos distintos conceptos y técnicas de la Psicoterapia Humanista Integrativa (Análisis Transaccional y Reparentalización) con distintas técnicas de expresión creativa y artística.

Con la potencia y protección del grupo tendrás la oportunidad en este taller de reconectar con tu niño/a interior y  vivenciar una experiencia reparadora muy especial en la que entrarás en contacto con tu capacidad personal de auto-satisfacer esas necesidades insatisfechas del pasado. Una experiencia que te liberará de algunos patrones del pasado, pudiendo así  conectar con el amor y tu capacidad de autocuidado, sintiéndote más libre, seguro/a,  inocente, creativos/as…

Este taller es para ti SI QUIERES

– Identificar tu niño/a y aceptarlo tal y como es (tímido/a, miedoso/a, rebelde, vergonzoso/a, preocupado/a….)

Entender parte de tu historia. Entender cómo te sentías en tu entorno, qué necesitabas, qué hiziste para lograrlo, a qué renunciaste..

Sanar algunas de las heridas expresando algunos de las emociones que se quedaron bloqueadas y detectando las necesidades que se quedaron sin satisfacer.

– Ofrecerle a tu niño/a interior un nuevo espacio de cuidado y amor en el que proporcionarle atención, valoración, cuidado y así conectar con el  AMOR  hacia él/ella, hacia ti mismo.

– Si quieres expresarte a través de distintas formas artístico-creativas como la escritura, los cuentos, la pintura y el modelado.

-Si quieres aprender (vivenciando) nuevas herramientas de trabajo terapéutico, en base a la Psicoterapia Humanista Integrativa.

 Duración 12 horas: Murcia 6 y 7 de noviembre de 2015. 

Viernes: 17.00-21.00 y sábado de 10.00-14.00h y de 15.30-19.30h

Precio: 140 euros. 115 euros si se inscriben antes del 24 de octubre.

Taller impartido por Marta Gómez de la Vega Martínez. Directora y psicoterapeuta del Instituto Galene Murcia. 

Licenciada en Psicología. Máster en Psicoterapia Humanista Integrativa. (Formación en Análisis Transaccional, Gestalt, Duelo terapéutico, Teorías corporales, Introducción al Psicoanálisis, Trauma, Psicopatología, etc.). Máster en Psicología Infantil. Brainspotting Fase I y II. Focusing Nivel I. Técnicas de Arteterapia Multimodal.  Colegiada MU 2549. Psicoterapeuta acreditada por APHICE (Asociación de Psicoterapia Humanista Integrativa y Counselling de España). Presidenta de la Asociación de Psicoterapia Humanista Integrativa y Counselling de España (APHICE).

UBUNTU, yo soy porque nosotros somos…

Los niños/as han sido protagonistas en mi vida y en mi actividad profesional durante varios años.
En estos últimos años, sin casi darme yo mucha cuenta, mi camino se ha dibujado de otra forma y he ido acercándome más a esos niños/as que están “durmiendo” en cuerpos de adultos. Con la preparación de mi nuevo taller sin querer…se han despertado algunos recuerdos y algunas historias infantiles …mías pero sobre todo de niños/as de carne y hueso que un día se pusieron delante de mí, me miraron con sus vivos ojos y que tanto me enseñaron. Niños/as con grandes heridas y carencias y que sin embargo me entregaban tanto. Niños/as tan pequeños y tan sabios…

Y hoy, pensando en qué compartir con vosotros/as, que os hiciera conectar con vuestro niño/a interior, me vinieron todos “mis niños/as” a la cabeza y también llegó con gran ímpetu esta bella palabra que tanto significa para mi. Niños/as pobres (pobres…pobres de “riqueza”) que nos aportan un legado tan grande. Esta noche os quiero regalar esta historia tan sencilla y este aprendizaje tan grande…

“Un antropólogo estudiaba los hábitos y costumbres de una tribu en África, y porque siempre estaba rodeado de niños de la tribu, decidió hacer algo divertido entre ellos, lograron una buena porción de dulces en la ciudad y los pusieron todos en una canasta decorada con cinta y otros artículos, y luego colocaron la cesta debajo de un árbol.

Luego llamó a los niños dispuestos para el juego, cuando dijera “ahora” ellos deberían correr hasta aquel árbol y el primero en tomar la cesta sería el ganador y tendría el derecho a comerlos todos él solo.

 Los niños fueron colocados en fila, esperando la señal.  Cuando dijo “¡Ahora!” Inmediatamente todos los niños se tomaron de las manos y corrieron juntos hacia la cesta. Todos ellos se reunieron y comenzaron a dividir los dulces, y sentados en el suelo comían felices.

El antropólogo fue a su encuentro y preguntó indignado porqué habían ido todos juntos, si sólo uno pudo haber tenido toda la cesta.

Entonces fue cuando respondieron: “UBUNTU” ¿Cómo uno de nosotros podría ser feliz si todos los demás estuvieran tristes?”

Ubuntu significa: “Yo soy porque nosotros somos”

ubuntu

“Una persona con Ubuntu es abierta y está disponible para los demás, afirma de los demás, no se siente amenazado cuando otros son capaces y están bien, porque es seguro de sí mismo ya que sabe que pertenece a una gran totalidad, que se disminuye cuando otras personas son humilladas o menospreciadas, cuando otros son torturados u oprimidos”

Que mejor plan para iniciar una nueva semana que cultivar nuestro UBUNTU…

Niños/as alegres y compasivos. Confiados y disponibles, salgan a pasear. No sean tímidos ni temerosos. El mundo es mejor si todos vosotros/as camináis corriendo y jugueteando por él. Quizás tienes alguna lección que aprender para poder atreverte a abrirte al mundo. No te demores, estate alerta y busca una mano sólida que te acompañe… pero no te rezagues demasiado, hay caminos que se borran… y luego ya nunca vuelven…

Buenas noches corazones, es hora de dormir…Dulces sueños….

Marta Gómez de la Vega

Psicóloga-psicoterapeuta Humanista Integrativa

Directora del Instituto Galene Murcia

http://www.galenemurcia.es

Carta de una superviviente al suicidio. Relatos de duelo

Hola Alba, te escribo esta carta por recomendación de mi psicóloga. Estoy haciendo terapia… Sí, terapia. Seguro que ahora mismo te estás riendo a carcajadas….. Siempre te reías de estas cosas. Tú…siempre tan autosuficiente, tan valiente, independiente…

Yo no. No soy autosuficiente, ni independiente, ni valiente. Necesité ayuda cuando decidiste marcharte. Ya hace tres años que desapareciste de mi vida.

Te quitaste la vida, te quitaste la vida, te quitaste la vida, te quitaste la vida, te quitaste la vida…, te quitaste la vida y…. me ha costado mucho superarlo…. Muevo el bolígrafo despacio mientras escribo, hoy todavía un escalofrío recorre mi espalda y mi corazón late más rápido. Las lágrimas asoman discretamente por mis ojos…

No voy a parar de escribir, no… Tengo muchas cosas que decirte… No entendía cómo habías sido capaz de hacerlo. Terminaste con tu vida de un plumazo y con la mía, de cierta manera, también…

Nunca nada ha sido lo mismo. Tu ausencia hizo un agujero en mi corazón. Un corazón que lloraba por tu ausencia y que a la vez sangraba sintiéndose culpable. Convivía diariamente con la impotencia de no haber hecho nada por ti. Ni siquiera me di cuenta de que estabas sufriendo… Ciega me sentí durante mucho tiempo, sorda me sentí por no haber escuchado tus lamentos. Manca me sentí por no haber tenido las manos suficientemente sólidas para abrazarte tan fuerte que hubieras deseado seguir conmigo.

Eras mi mejor amiga ¿cómo no pude darme cuenta? ¿por qué no me dijiste nada? ¿por qué parecía que todo estaba bien? Muchos interrogantes me hice durante meses, incluso años… Le daba vueltas a la cabeza constantemente, buscando pistas, pequeños detalles que hubiera pasado por alto. No entendía como habías sido capaz de hacer algo así sin comentarle nada a nadie. Parecías feliz, parecías fuerte, inquebrantable. No entendía como una persona entregada a los demás, ayudando en todas las causas…no había permitido que nadie le ayudase…

Te odié por ello. Te odié por ser tan cobarde, por no haber plantado cara a los problemas, por haberlo hecho sola… No tenías derecho. Tu vida no te pertenecía… Te marchaste sin preguntar, sin pensar en cómo seguiríamos viviendo sin ti. No era tu hora, no te despediste.

Durante meses esperé que alguien encontrara una carta para mí, donde me pidieras perdón, donde al menos me explicaras qué pasaba en tu cabeza, en tu corazón. ¡Cómo de dolorido tenía que estar para tener que callar sus latidos! ¡cómo de sola te tuviste que sentir! Y después de tu marcha yo me preguntaba… ¿en qué he fallado?, en ¿qué hemos fallado?. Nuestra relación era una mentira, nuestro amor era una mentira… cómo puede amarse a alguien y no darte cuenta que está sufriendo… Cómo puedes amar a alguien y no querer luchar por tu vida… Estos pensamientos me torturaron muchas noches, que sin dormir sufría mi penitencia. La penitencia de no haber sido suficiente para que te aferraras a la vida.

Pero pasó el tiempo y algo de luz apareció en el túnel… Ya no me hago preguntas por las que nunca obtendré respuesta. No me hago responsable de una decisión que no tomé yo. Me hago cargo de mí, de aprender a seguir viviendo.

He llorado toda mi tristeza, he pataleado y golpeado sacando toda mi rabia. También he abrazado el miedo de sentirme huérfana… Ya, sintiéndome vacía de toda la carga que no era mía estoy disponible para seguir mi camino.

Llamé al pájaro carpintero… Me ha hecho un cofre precioso donde guardar mis tesoros del corazón. Tiene un montón de compartimentos donde poder guardar esas fotos, tuyas y mías, nuestras… fotos que mantendrán vivas nuestras eternas sonrisas.

Cierro el cofre, suspiro, sonrío, lo abrazo, cierro los ojos y veo los tuyos. Te perdono, perdono esa decisión que para mí erróneamente tomaste… Esa decisión que nos separó definitivamente. Gracias por haber formado parte de mi vida, por ser una gran amiga el tiempo que te permitiste… Gracias por haberme enseñado la importancia de la vida. Ahora estaré más despierta a no perder ni un minuto en tonterías. Respiraré, sentiré y seguiré amando… Adiós Alba, adiós para siempre… adiós….adiós….

Con amor

Jimena

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Perder a una persona por suicidio es una de las experiencias más traumáticas y dolorosas que podemos atravesar. Con este relato pretendo visibilizar este drama. Hacer visible este duelo es una forma de romper el silencio que rodea al suicidio y que dificulta enormemente las oportunidades que tienen los dolientes de recibir acompañamiento y vivir su proceso.

Yo no callo, no soy ajena a tu dolor. Estoy disponible para acompañarte en tu proceso de duelo.

Un cálido abrazo

Marta Gómez de la Vega

Psicóloga-psicoterapeuta humanista integrativa

http://www.galenemurcia.es

instituto@galenemurcia.es

 

CARMEN. Experiencias de duelo.

Cuando te enfrentas a una pérdida reciente es muy difícil ver que a largo plazo esta pérdida puede suponer una oportunidad de crecimiento personal. La crisis que conlleva muchas veces esa pérdida puede, indudablemente, dar paso a un camino de descubrimiento personal que culminará en el nacimiento de una nueva persona,  llena de renovadas fortalezas y esperanzas.

Puede que ahora mismo te parezca imposible creer que esto sea posible. Quizás estás inmerso en el dolor y éste no te permite contemplar todas las posibilidades. Pero yo te aseguro que se puede. Lo he vivido personalmente y además acompaño en el proceso a muchas personas que viven en primera persona, que  tras el paso del tiempo y el  “trabajo” necesario, otro sentir es factible. Que es posible que las nubes se disipen, que los rayos de sol se cuelen, primero tímidamente, para dar paso a irradiar con intensidad. Esos nuevos rayos de sol nutrirán y alimentarán esa semillita que en tu corazón frágil y escondida se quedó. Esos cuidados que te irás proporcionando,  permitirán a la semillita convertirse en una bella flor. Esa flor siempre será parecida a otras…,  otras que ya conoces, que tuviste antes, que crecen en la casa de al lado, en el pueblo que visitaste. Aparentemente pueden ser iguales, pero no…. esa linda plantita que crece tierna en tu corazón es auténtica, especial, merece tu cuidado y atención y siempre, siempre te recordará que unos marchan, pero una nueva vida llegará. Ánimo, yo estoy contigo!!!

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CARMEN

C oraje

A mor

    R ebeldía

M adre

         E nfermedad

     N egación

Coraje de vivir, coraje al morir.

Tu ejemplo me nutre y tu contraejemplo me estimula.

Aprendí a rebelarme, tal y como tú lo hiciste en su día.

He mirado tus aciertos y también tus errores y gracias a ello deseé ser mejor persona.

Como madre te sentí y al convertirme en madre volví a mirarme en tus ojos y en esa luz chispeante que arrojaban se trasladó a mi mirada que anhelaba seguir tu ejemplo.  Recibí todo lo que supiste darme y con ese amor como estímulo me adentré en el maravilloso e incierto camino de la crianza de mi hijo.

Cierro mis ojos y los tuyos sigo viendo y sigo anhelando.

La enfermedad me los arrebató y yo negué mucho tiempo mi dolor, el que tu pérdida me provocó. Hoy ya no niego las luces y las sombras que en nuestra corta vida juntas albergamos.

Gracias por todo lo que me diste, por la grandeza de ese amor que me acunó todo el tiempo.

Te perdono, mamá. El que sin saberlo, me dañaras.

Tu lucha en la vida fue ejemplar, pero en el camino, algunas heridas ocasionaron. Hoy estoy sanando y ha sido gracias a tu ausencia cuando yo he tenido valor para mirarme dentro y reconocerTE, y reconocerME.

Tu presencia me dio la vida y tu ausencia la transformó.

Gracias mamá, por lo que me diste y por lo que sembraste en mí y que hoy estoy abonando cuidadosamente para que florezca en mí con mayor belleza.

Estoy transformando nuestra lucha también en disfrute y lo estoy logrando mamá. Hoy tu luz permanece guiando mis pasos y me consuela. El vacío está más lleno de aprendizaje y esperanza.

Tu pérdida fue la prueba más dura que tuve que pasar pero he salido reforzada. Esta experiencia la he integrado y forma parte del sentido de mi vida.

Mi experiencia, la nuestra, está al servicio de acompañar en el dolor a otros/as. Mi experiencia de soledad me sirve para desear acompañar a otros/as a que busquen la forma de llenar su vacío.

¿qué te parece mamá?

No está mal…¿verdad?

Un abrazo fuerte a todos/as los que estáis creciendo en el camino del duelo….

Marta Gómez de la Vega

Psicóloga-psicoterapeuta

http://www.galenemurcia.es

Adiós marinero. Experiencias de duelo

No siempre hemos tenido un padre o una madre suficientemente bueno/a. Pero cuando su vida termina muchas veces nos encontramos que el dolor de la pérdida aparece igualmente.

Te acompaño este fin de semana a despedirte. Quieres cuidar este momento íntimo con tu padre. Se ha marchado antes de lo que estaba previsto. Era mayor pero no parecía que fuera su momento y te ha pillado por sorpresa. La muerte es un proceso natural a cierta edad. No obstante, cuando te toca a ti nunca te pilla preparado.

Te mueves entre el alivio de que ha sido sido algo rápido, indoloro, en su casa y el dolor de su ausencia. Él estuvo mucho tiempo ausente, no te nutrió como un buen padre. Estuvo mucho tiempo perdido en su propio egoísmo, su propia negligencia para cuidar de sí mismo y como no…también negligente para cuidar de sus hijos/as.

Con el tiempo fuiste entendiendo que es mejor perdonar que “morir por dentro” perdido en los reproches,  y te acercaste nuevamente a él. Hoy, cuando ya se ha marchado, eres tú el que te cuestionas algunos comportamientos. Te dices que quizás podías haber sido más cariñoso en los últimos tiempos, más alegre y comprensible. Lo que sí es verdad es que fuiste el mejor hijo que pudiste. Te lamiste tus heridas de abandono y seguiste mirándolo de frente. Las  heridas estaban aún tiernas pero tú seguías dejándolas libres para que el aire pudiera irlas secando poco a poco hasta ir cicatrizando y sanando.

Ahora lo tienes entre tus manos, convertido en cenizas te lo llevas a casa.

Una urna biodegradable alberga sus restos.urna Con mimo lo colocas en una posición que no corra peligro, dirigiéndote en un pequeño viaje al que será su última morada. Su urna la arrojarás en ese Mar Menor que él tanto amó. Ese mar que después, también tú amaste.

Este rito de despedida es tuyo, es tu última dedicatoria y lo planificas con mimo para tú sentirte protegido por el amor, el respeto, el cuidado que tu dolor necesita. Quieres un momento de intimidad y calma en el que poder abandonarte a tu sentir. No fue el padre perfecto, lo sabes. Pero lo fue. Con sus aciertos y errores podías vivir pero ahora te enfrentas a su eterna ausencia que desemboca en el desamparo que recorre tu espalda con un escalofrío.

“Gracias por tus enseñanzas”

“Gracias por darme la vida”

“Adiós, ya nos encontraremos”

Levantas la urna y la dejas caer por la borda. El ruido que hace al caer al agua nos indica que todo ha terminado ya. Tus ojos miran intentando divisar dónde la urna llega y yo te miro y te veo a ti, tu dolor y a la vez miro mi dolor, mi urna, las cenizas que yo hace doce años echaba en el puente de Córdoba.

Y las cenizas de tu padre se mezclan con las cenizas de mi madre y tu presente se funde con mi pasado y mi experiencia me conecta aún más con tu experiencia.

Estás ahí y te miro y veo al adulto y al niño sentados, temblando desamparados. Y por fin puedo abrazarte y en ese abrazo te entrego todo lo que tengo para ti, el mejor antídoto para tu dolor. Mi amor, mi respeto, mi cuidado, mi entendimiento, mi protección. Mis conocimientos y también mi experiencia. Estoy presente por y para tu dolor, eres libre para quitarte la coraza…  Me siento privilegiada de poder acompañarte, un respeto profundo hacia tu dolor me hace abrazarte más fuerte. Un reconocimiento de la importancia que tiene ese momento me hace mantenerme pegada muy atenta a ti a lo que puedes necesitar , a lo que no quieras pedir.

Y entonces las emociones van llegando… y con su expresión el cuerpo se relaja.

Llegamos a tierra, te siento más ligero. Necesitas hablar y te escucho. Con la marcha del padre se reavivan los recuerdos de aquel momento en el que tu madre también emprendió su viaje. Aquellos acontecimientos se agolpan en la mente y en el corazón. La cabeza se enturbia, las palabras se escupen y los latidos se aceleran con el calor del miedo. De repente el hombre adulto se acurruca en la esquina del cuarto oscuro junto al niño que tembloroso balbucea ¿qué será de mí ahora que ya no os tengo?

Estoy presente ahora y más tarde. Cuando me necesites ahí estaré. El camino del duelo acaba de iniciarse. No podemos saber exactamente el tiempo que vas a necesitar,  lo que va a pasar, cómo lo sentirás y gestionarás. Cada corazón dolido es único y como tal lo mimaremos. No tengas miedo. No estás solo. Detrás de tus pasos vigilan los míos.

Un abrazo

manos

Marta Gómez de la Vega

Psicóloga-psicoterapeuta Humanista Integrativa

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instituto@galenemurcia.es